domingo, 14 de abril de 2013

...tiene visita

Probablemente ya lo haya dicho muchas veces, pero repetirlo nunca está de más: recibir visitas es un placer, sobre todo cuando se está tan lejos. El problema que tiene Japón en este sentido es que está demasiado lejos y venir un fin de semana es imposible. Aún así, tengo suerte y he recibido más visitas de las que pensaba, salgo a una por año desde que vine.

En esta ocasión, y como no podía ser de otra manera, recibí la visita de Joan, que no falla allá donde esté. Hace muchos años que nos conocemos y hemos estado en muchos sitios juntos. En esta ocasión, se vino con su primo y su tía. Sobre si la visita estuvo a su gusto, tendrán que opinar ellos. Sobre lo que hicimos, pues tampoco puedo contar mucho porque yo sólo pude estar con ellos dos fines de semana.

El primero de los fines de semana se vinieron hasta Sendai. El sábado alquilamos un coche (sí, tengo carnet de conducir japonés, pero de esto tengo intención de hablar en otro momento) y fuimos a visitar Akiu Onsen, que está cerca de aquí. Elegí este sitio principalmente por la cercanía, ya que era la primera vez que cogía el coche en Japón y no me fiaba de mí mismo, y también porque está considerado entre los tres mejores onsen de Japón. Antes de ir a tomarnos un baño, fuimos a ver la cascada Akiu Otaki (de la que hablé un poco hace año y medio). Allí se puede aparcar al lado del Fudo-do, un pequeño templo.


Por cierto, aquí os pongo una prueba de que los asturianos somos casi como los gallegos y estamos en casi todos lados.


A poca distancia de este sitio se puede ir a un mirador y ver la cascada desde arriba.


También se puede bajar al lado del río y ver la cascada desde un poco más cerca.


Al parecer esta es una de las cascadas más famosas del país con sus 55 metros de alto y 8 de ancho, según la guía.

Después de esto nos fuimos a tomar un baño en un onsen. Me temo que de esto no tengo fotos de momento. Es lo que tiene ir a sitios que están cerca o en los que ya se ha estado alguna vez, que ya no se hacen más fotos. Después del baño y de comer nos fuimos a ver el Akiu Koegi no Sato, un pequeño pueblo donde hay varios artesanos de la madera. Para terminar, dimos un paseo por Rairaikyo, o garganta Rairai formada por el río Natori. Se puede dar un buen paseo a la orilla del río pasando al lado de unos cuantos hoteles con onsen naturales.


Al terminar, volvimos a Sendai y a hacer tiempo para la cena, shabushabu, de la que tampoco tengo fotos. Al día siguiente fuimos a Matsushima, que ya es conocido por los que leen el blog. El problema es que tuvimos un día bastante malo, cayó justo la última nevada del año (eso espero) que aunque no llegó a cuajar del todo sí que en algunos sitios dejó un pequeño mantillo de nieve.

El lunes siguiente a ese fin de semana ellos se fueron a Hiraizumi, también conocido en este blog, y el martes se fueron de Sendai a visitar otros sitios. Pero nos despedimos por poco tiempo porque el fin de semana siguiente nos vimos en Tokio. De esta visita, de nuevo, tengo pocas fotos, aunque ahora que hago memoria, creo que hice más fotos, sobre todo del parque Ueno donde aún había algún cerezo en flor, pero ahora no las puedo encontrar, tal vez la cámara me las borró, no lo sé. El caso es que de Tokio sólo tengo fotos del Sky Tree, la torre más alta del mundo (que no edificio, donde ocupa el segundo puesto).


El tiempo nos respetó hasta media tarde cuando empezó a llover bastante y fue inevitable coger una buena mojadura. Yo puedo hacer de guía, pero no me es posible asegurar el buen tiempo.

Ese sábado nos tuvimos que despedir. Como siempre, muchas gracias por la visita, en especial a Joan, que no falla a su cita allá donde estemos. Le debo muchas entradas, pero ya he dejado de prometerle escribirlas. Para el resto, si queréis hacerme una visita ya sabéis dónde estoy y puedo poner referencias y todo.

Besos para ellas y abrazos para ellos.

5 comentarios:

  1. Hemos roto una tradición. Esto de poner una entrada sobre la visita...
    Es broma.
    Nos lo pasamos muy bien a pesar del mal tiempo (a días). Alberto es un gran anfitrión como sabe todo aquel que le haga una visita. Yo creo que le viene de familia :)
    Le prometí pasarle las fotos pero aún no he podido. El shabushabu es un poco complicado pero muy divertido. Se trata de cocer la carne al momento en unas ollas muy curiosas con varios caldos.
    Y pedimos todo lo que había en la carta, incluído calamar crudo con wasabi. Para que luego me digan. También cenamos yakiniku, okonomiyaki, ramen... Disfrutamos del turismo gastronómico además del paisajístico y monumental. Alberto conoce muy buenos sitios.
    Un abrazo, y muchas gracias. Alberto lo has hecho tan bien, que amenazo con volver antes de que vuelvas.

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  2. Albertico guapo, me alegro mucho de que te gusten las visitas, porque ya ves que no nos cortamos un pelo. Lástima que yo no pude sumarme al grupo.
    Y a la vista de las pruebas (¿no habrás puesto tú la pegatina para quedarte con el público, eh?) nos creemos que los asturianos campan por el mundo entero... casi tanto como los faticos.
    Besicos faticos a montón.
    Jorge y Sara

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  3. Me alegro un montón que recibas esas visitas tan estupendas, que te llenan de orgullo y satisfación jeje.

    Ya veo que los atiendes bien, por que siempre repiten.

    Como siempre muy chulo el reportaje fotográfico.
    Cuidate mucho, un abrazo grande Obi!!
    Kangel

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  4. Joan, vaya nivel!! Ya pasaste de comentarista a protagonista!!

    Muy chula la entrada! Seguro que te hizo mucha ilusión la visita.

    Besos!!

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